martes, 12 de diciembre de 2017

FLOR SILVESTRE

Junto con el aire
y con la luz,
te hizo el silbo en la quebrada
y el agua saltando por las breñas.
Y ahí estás, terminada,
frágil en el perfil
que dibujas con el viento
donde pareces quebrarte.
Si mis dedos te arrancan
de esa tierra de cuneta y esperas,
doblarás tu cerviz
y te perderé toda.




Mas en ella,
al borde del camino,
entrelazando sombras en la hierba,
naneada de esquilas y cencerros,
acunada de brisas, y recubierta
por mil besos que dejan
sobre ti las abejas,
te presentas erguida,
firme si, que no altanera,
hecha para ser contemplada,
para pasar apenas
como sin darme cuenta
de que estás, pero gritando ausencia
cuando no te dejaron
que besaras la tarde
con esa leve reverencia
de susurro y promesas

          José Luis Molina
6 diciembre 2017


sábado, 2 de diciembre de 2017

Dualismo fe y política

por Blogge
Encontrarme con este artículo me ha producido una inmensa alegría. Leerlo me ha ido proporcionando el regusto de saborear un vino añejo. Tanto es así que interrumpí brevemente la lectura para prepararme una copa de vino y continuarla, seguidamente, saboreando ambas realidades. Frente a tanto alzacuello y clerimang impecables en los ambientes clericales, tanto fru-fru de encajes  en roquetes y sotanas fucsias en las ceremonias religiosas "solemnes", más solemnes cuanto más fucsias y encajes "arropen al mundo clerical" con nada de "olor a oveja", leer lo que sigue a continuación ha sido una gozada, un alivio y "un pretexto para un taco":  !coño, no hemos desaparecido!, ! aún quedamos algunos supervivientes!. El artículo no dice nada nuevo de lo que se decía en los seminarios de la década de los setenta, pero esbueno repetirlo hoy, en la segunda década del s. XXI. Yo lo he disfrutado. Y esta alegría se la dedico amis gentes de Ecuador y de España
José Luis Molina
DUALISMO FE Y POLITICAJOSÉ MARÍA GARCÍA MAURIÑO, anaxagoras54@gmail.com
MADRID.
ECLESALIA, 01/12/17.- El dualismo de Fe y Política es un dualismo engañoso, propio de la mentalidad burguesa cristiana. Según dicen ellos, una cosa es la fe y otra cosa es la política. Estimo que no es un  problema que hay que analizar por separado. La fe no puede ir separada del compromiso político. ”Creer es comprometerse”. Creer es algo más que ir a Misa los domingos y participar en las liturgias tradicionales de bautizos, bodas, comuniones, y funerales. El compromiso político tiene también una dimensión teologal. Con este dualismo teológico, la Jerarquía y los cristianos conservadores, quieren salvar a toda costa por un lado, la “trascendencia de la fe”, que no sabemos muy bien cuál es su significado, y por otro, la libertad política de los cristianos y cristianas. Según la jerarquía hay que tener en cuenta tres cosas: la misión “espiritual” y no política de la Iglesia, la libertad de los creyentes y la unidad de la Iglesia. Es decir, se reduce la fe a un campo neutro, apolítico y abstracto;  y además, se reduce el compromiso de los creyentes a un problema de libertad individual y responsabilidad personal. Y se intenta una unidad imposible al admitir el pluralismo en el mismo seno de la Iglesia.
El resultado de este dualismo es  un cristianismo desencarnado y vacío, castrado en su dimensión profética al situarse fuera de la realidad, fuera de la historia. Y por si fuera poco, se reconoce igual carta de ciudadanía en el interior de la Iglesia a todas las opciones políticas, sean de derechas o de extrema derecha o de izquierdas, estén con el pueblo, o se sitúan al margen de él. Entonces, para salvar la “trascendencia” de la fe y la misma “libertad” de los creyentes, el dualismo crea un cristianismo “platónico” y una moral social “liberal”. Desde luego, no hay que identificar la fe  con el compromiso político, ni tampoco se puede deducir de los textos del Evangelio un programa de acción social concreta. Pero, la opción de lucha por las clases populares y la clase trabajadora no es ajena al planteamiento evangélico, tiene una clara dimensión teologal: la opción de clase se traduce desde la fe como un  compromiso con el Reino de Dios. No hay una historia profana y otra historia sagrada, sino una única historia, la historia de la salvación. Y en esa historia los hechos políticos liberadores pueden ser interpretados a la luz de la fe, como palabra de Dios. Dios quiere la  liberación de todos los pueblos de toda opresión, quiere la vida y la dignidad para toda clase de personas y pueblos, para toda la humanidad.
Los creyentes  que  admiten el Evangelio como proyecto de vida, no solamente no son apolíticos, sino que son “clasistas”, han hecho una opción de clase. La opción de clase por las clases populares, las personas empobrecidas, los menos favorecidos, es una opción descaradamente evangélica. Jesús dijo claramente, “dichosos los empobrecidos”, y también “ay de vosotros los ricos” y además “los últimos serán los primeros”. Jesús nos invitó a luchar por los “últimos” de la sociedad. Se trata de una opción de clase, no de partidos políticos de izquierdas. En este análisis del dualismo, no se parte de consideraciones teológicas de textos básicos, para “aterrizar” después en los problemas concretos. Tomamos tierra en la realidad histórica. Partimos siempre de la realidad, de la constatación del hecho de la lucha de clases. Hay personas y pueblos empobrecidos, porque hay ricos, que tienen muchas riquezas y mucho poder. Es el 1 % frente al 99 %. Hay que descubrirlo, porque no está claro para la mayoría, que a veces lo niega y con frecuencia intenta “dulcificarlo”. Cristianismo y marxismo no son incompatibles. El cristianismo sí es incompatible con el capitalismo. Cristianos y marxistas luchan en un frente común, la lucha por la liberación de todos los oprimidos de la tierra. Buscamos el sentido profundo de la fe cristiana. El planteamiento cristiano y teológico no se hace a partir de principios abstractos o textos magisteriales, sino que se parte de lo político, de  la situación real de la clase obrera y popular, del mundo de las personas empobrecidas, de las enormes desigualdades sociales, para llegar inductivamente al problema teológico. El mundo de las personas empobrecidas, no es mundo amorfo y sin rostro, el empobrecido no es solo el que sufre, al que se le niegan los bienes básicos para vivir, sino que es un explotado, que pertenece a la clase de los explotados. Habría que pasar de la actitud de acercarse y compartir en lo posible la vida y el trabajo de los empobrecidos, a la actitud de compartir la lucha de los empobrecidos y con los empobrecidos. La lucha de las personas empobrecidas adquiere el rostro más definido de lucha política de la clase trabajadora contra el sistema capitalista y por la construcción del socialismo. Los cristianos deberíamos estar comprometidos en la construcción de un Socialismo, como alternativa al Capitalismo. Negar este hecho de la lucha de clases, es propio de la derecha. Claro que hay que amar a todos, a los explotados y a los explotadores. Amar a los explotados  significa participar en la lucha política por su liberación; amar a los explotadores significa despojarlos de sus instrumentos de explotación, exigir que los ricos dejen de ser “buenos” ricos, es decir, que dejen de dar esas limosnas que les sirven de tranquilizantes de conciencia, y que compartan más sus riquezas y sus  propiedades con el mundo de los empobrecidos. Los “buenos” ricos siempre tratarán de rebajar las exigencias éticas o evangélicas para  acomodarlas al nivel de su estilo de vida. Así no se sentirán tan incómodos en el cristianismo. El dualismo admite que dentro del cristianismo cabe optar por todas las clases sociales, es interclasista. Rechazamos ese “pluralismo” donde todas las opciones son legítimas dentro de la IglesiaEs muy difícil llegar a una síntesis entre los dos polos, porque siempre habrá tensión entre los que son demasiado “políticos” y poco cristianos, y los que son muy “cristianos”, pero poco políticos.
El Papa Francisco en Bolivia, Julio de 2015
“Necesitamos un cambio positivo, un cambio que nos haga bien, un cambio redentor. Necesitamos un cambio real. Este sistema ya no se aguanta. Y los más humildes, los explotados, pueden hacer mucho. El futuro de la humanidad está en sus manos".
En un pasaje que puso la emoción a flor de piel, el Papa Bergoglio quiso hacer protagonistas de la salvación del mundo a los más humildes: “¿Qué puedo hacer yo, cartonero, catadora, pepenador, recicladora, frente a tantos problemas si apenas gano para comer? ¿Qué puedo hacer yo artesano, vendedor ambulante, transportista, trabajador excluido si ni siquiera tengo derechos laborales? ¿Qué puedo hacer yo, campesina, indígena, pescador que apenas puedo resistir el avasallamiento de las grandes corporaciones? ¿Qué puedo hacer yo desde mi villa, mi chabola, mi población, mi rancherío cuando soy diariamente discriminado y marginado? ¿Qué puede hacer ese estudiante, ese joven, ese militante, ese misionero que patea las barriadas y los parajes con el corazón lleno de sueños pero casi sin ninguna solución para mis problemas?”.A continuación, el Papa, entre aplausos, contestó su propia pregunta: “¡Mucho! Pueden hacer mucho. Ustedes, los más humildes, los explotados, los empobrecidos y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de «las tres T» (trabajo, techo, tierra).¡No se  achiquen!” (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

martes, 21 de noviembre de 2017


por Blogger
anunciodelevangelioIGLESIA Y POLÍTICA
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).
ECLESALIA, 06/11/17.- En la Asamblea Plenaria de la Comisión Pontifica para América Latina que tuvo lugar en el Vaticano el año pasado, Francisco hizo algunas llamadas de atención dirigidas al epicentro de nuestras conciencias. Acostumbrados a vivir una Iglesia de ritos y cumplimientos, el profetismo de Francisco nos va modelando en las verdaderas realidades del evangelio.
En dicha Asamblea se refirió a construir la “cultura del encuentro” que ayude a superar los diferentes puntos de vista, las tensiones y discrepancias. Y sobre todo nos sorprendió cuando pidió a los mandatarios que no crearan leyes para organizar la sociedad sino para resolver los problemas de injusticia. “por favor, les pido que escuchen a los pobres, a los que sufren. Mírenlos a los ojos y déjense interrogar en todo momento por sus rostros surcados de dolor y sus manos suplicantes. En ellos se aprenden verdaderas lecciones de vida y de humanidad, de dignidad. Busquen superar la injusticia estructural y sigan apostando por la reconciliación y la paz".
La dicotomía entre religión y política es uno de los temas más espinosos que tenemos los seguidores de Cristo ¿Qué es entrar en política? Quizá deberíamos matizar de entrada el concepto “política”, ya que una cosa es la política partidista como ejercicio necesario para la gobernabilidad de un país, y otra muy diferente la llamada denuncia profética de las injusticias ante las que un seguidor de Cristo no puede quedarse indiferente, o lo que sería peor, directamente cómplice. Cristo fue partidario de contar con seguidores que hiciesen  política defendiendo al perseguido por leyes injustas, en nombre de Dios. Se les llama profetas y sus invectivas a la par de su coherencia deberían seguir siendo el modelo para todos.
Jesús de Nazaret entró de lleno en esta segunda categoría de política hasta el punto de que lo mataron porque llegó demasiado lejos con su ejemplo. Él mismo zarandeó las estructuras injustas legales religiosas ocasionadas por las prácticas viciadas de las leyes del Pentateuco. Y sus seguidores más directos hicieron exactamente lo mismo. Ninguno entendía la política convencional de alianzas estratégicas ni de espacios de poder. Tampoco estaban capacitados para administrar el funcionamiento del día a día, lo que los romanos llamaban res publica. Pero no dejaron de incomodar a las autoridades judías por sus graves inconsecuencias hasta convertirse en una molestia peligrosa para los dirigentes judíos y romanos (en cuanto tuvieron un seguimiento social que perjudicaba a sus intereses).
Si miramos la historia, la Iglesia de Cristo se ha metido en política en ambas direcciones. Muchos profetas y comunidades enteras han mantenido su coherencia en la fe, la esperanza y el amor a pesar de los peores pesares. Los mártires no son cosa del pasado si tenemos en cuenta que las mayores matanzas y persecuciones de la historia por seguir el ejemplo del Maestro se están dando ahora mismo, sin que la mayoría de creyentes en Jesús apenas levantemos la voz en el Primer Mundo, ni clérigos ni laicos.
En el corazón de Europa tenemos una estructura de poder clerical político de verdad que se sustenta en un verdadero Estado en torno a la sede petrina de Roma desde el siglo XIII, y con una historia poco edificante de verdadera lucha territorial que se cierra en 1929 con Mussolini y la configuración actual del Estado Vaticano con sus 44 hectáreas de extensión; una estructura con sus ministros de Asuntos Exteriores (nuncios) e inmunidades diplomáticas. Una realidad Iglesia-Estado que ha sido visto como la cosa más normal del mundo por muchas generaciones de católicos. Resulta increíble que el Estado Vaticano aún no haya firmado la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. No puede argumentar que no es miembro de pleno derecho, puesto que ha suscrito otros convenios muy importantes. Quizá la razón hay que buscarla en el artículo 1 de la misma cuando señala que "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, dotados como están de razón y conciencia, que deben comportarse fraternalmente los unos con los otros." Si el Estado Vaticano firmase, debería acabar, entre otras cosas, con la discriminación milenaria con las mujeres; y también con la estructura no democrática perpetuada en el tiempo.
De nuevo, el Papa Francisco nos recuerda una vez más con la mejor política cristiana posible: proponer la cultura del encuentro como base para resolver los problemas de la injusticia. Empezando cada uno con el ejemplo en lo cotidiano, claro 

MATEO 25, 14- 30



El Resucitado nos empuja a ser "comunidad de la esperanza"

Es urgente reavivar la experiencia de Cristo resucitado. De ella viven las
comunidades cristianas, desde ella crecen y comunican el Evangelio, desde
ella se  esfuerzan por abrir caminos al reinado de Dios y de su justicia en estos
tiempos en que la crisis ecológica, las guerras económicas, la globalización
excluyente de los últimos, la   crueldad de los terrorismos, la insolidaridad de
los países del bienestar, el olvido de la miseria y el hambre en el mundo,
plantean nuevos retos a una Iglesia llamada a contribuir desde su propia fe a
abrir caminos nuevos de justicia y de esperanza.
Estamos viviendo unos tiempos en que el desencanto, la desesperanza y la
tentación de resignación se extienden en no pocas comunidades cristianas, a
pesar del mensaje alentador del papa Francisco. Por otra parte, nos movemos
en un mundo que, en estos momentos de crisis, revela aún más la
inhumanidad y la injusticia sobre la que se asienta. Mientras tanto sigue
creciendo la locura del terrorismo y la incapacidad para buscar fórmulas de
convivencia por vías democráticas de dialogo. La Iglesia ha de recordar que,
antes que «lugar de culto» o «instancia moral», ha de entenderse a sí misma
como «comunidad de la esperanza».     José Antonio Pagola
Nueva etapa evangelizadora. 1. Recuperar el proyecto de Jesús..                        
           

BÚSQUEDA CREATIVA

A pesar de su aparente
 inocencia, la parábola de los 
talentos encierra una carga 
explosiva. Es sorprendente 
ver que el tercer criado es
condenado sin haber cometido 
ninguna acción mala. Su único 
error consiste en no hacer nada: 
no arriesga su talento, no lo hace fructificar, lo conserva intacto en 
un lugar seguro.
El mensaje de Jesús es claro.
No al conservadurismo, sí a la 
creatividad. No a una vida estéril, 
sí a la respuesta activa a Dios. 
No a la obsesión por la seguridad, 
sí al esfuerzo arriesgado por 
transformar el mundo. No a la fe enterrada bajo el conformismo, sí 
al trabajo comprometido en abrir 
caminos al reino de Dios.
El gran pecado de los seguidores de Jesús puede ser siempre el no
arriesgarnos a seguirlo de manera creativa. Es significativo observar el
lenguaje que se ha empleado entre los cristianos a lo largo de los años
para ver en qué hemos centrado con frecuencia la atención: conservar el
 depósito de la fe; conservar la tradición; conservar las buenas
costumbres;conservar la gracia; conservar la vocación...
Esta tentación de conservadurismo es más fuerte en tiempos de crisis
religiosa.Es fácil entonces invocar la necesidad de controlar la ortodoxia, 
reforzar la disciplina y la normativa, asegurar la pertenencia a la Iglesia... 
Todo puede ser explicable, pero, ¿no es con frecuencia una manera de 
desvirtuar el Evangelio y congelar la creatividad del Espíritu?
Para los dirigentes religiosos y los responsables de las comunidades
cristianaspuede ser más cómodo «repetir» de manera monótona los 
caminos heredados del pasado, ignorando los interrogantes, las 
contradicciones y los planteamientos del hombre moderno, pero ¿de 
qué sirve todo ello si no somos capaces de transmitir luz y esperanza a 
los problemas y sufrimientos que sacuden a los hombres y mujeres de 
nuestros días?
Las actitudes que hemos de cuidar hoy en el interior de la Iglesia no se
llaman «prudencia», «fidelidad al pasado», «resignación»... Llevan más
bien otro nombre: «búsqueda creativa», «audacia», «capacidad de riesgo»,
«escucha del Espíritu», que todo lo hace nuevo.
Lo más grave puede ser que, lo mismo que el tercer criado de la parábola,
 actitud conservadora, cuando en realidad estamos defraudando sus
expectativas.
 El principal quehacer de la Iglesia hoy no puede ser conservar el pasado,
sino aprender a comunicar la Buena Noticia de Jesús en una sociedad
sacudida por cambios socioculturales sin precedentes.

lunes, 20 de noviembre de 2017

VIII RECREACIÓN HISTÓRICA DE EL BOSQUE

Ahí van algunas fotos de estas jornadas vividas, como todos los años, en el pasado fin de semana, en la Villa de El Bosque donde los, cada año mas numerosos, visitantes, se funden con la población del pueblo para celebrar valores como libertad y lucha por la dignidad no sometida a  los poderes de turno. Paradójicamente es es una lucha para oponerse a la violencia de la guerra, la opresión y los abusos de los poderosos. Digno de verse







martes, 31 de octubre de 2017

PINTAR EL CIELO





Detrás de la sombra, aire,
y detrás del aire un cielo
del que no sé su color.
Voy a pintarlo este rato,
ahora,  a la sombra del sol,
mientras se me va la tarde
y, en el patio de mi casa,
alegres juegan los pájaros
con sus canciones de amor.

¿Será melodía ese cielo?,
¿habrá en el cielo pasión?.
Seguro que no hay mentira,
ni mediocridad, no habrá
sones que rumian traiciones,
silencios negros que son
navajas bien afiladas
que acechan, disimuladas,
un pecho donde clavarse.
No, no,
de esos colores no hay cielo

Será cielo esa sonrisa
que nos enlaza a los dos
al poner nuestras miradas
frente por frente, los dos,
y saber que allá, en tus pupilas,
engarzadas en esmeralda,
turmalina, lapizlazulli,
ágata o en  azabache,
jugando se encuentra Dios,
eternamente jugando
a ser poeta. Ese es el color del cielo
que se cuela entre los dedos
para que lo retengamos
sin dejar se nos escape  
                           José Luis Molina

                      1 noviembre 2017. Todos los Santos


lunes, 30 de octubre de 2017

!LA DIFERENCIA!

Atentado en…

por Blogger
atentado enMe cuentan que ha habido un atentado en Somalia,... sí... allí... en África, concretamente en lo que llamamos el cuerno de África. Creo que fue el día 15 de octubre. Han muerto, parece ser, más de 300 personas, como tú y como yo.
Y ahora imaginemos que empiezo diciendo: Me cuentan que ha habido un atentado en París o Londres o Amsterdam o New York o Roma o Berlín o Madrid... (etc. etc. etc.) y han muerto más de 300 personas. En este caso estaríamos sobreinformados y sobresaturados.
Han muerto seres humanos, personas, como cualquiera de nosotros. Es muy triste.
Mari Paz López Santos en su Facebook

domingo, 29 de octubre de 2017

Ética amistosa

Ética amistosa

por Blogger
amistad_hombre_mujer
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).
ECLESALIA, 27/10/17.- Ante el “aumento endémico y sistémico de las desigualdades y la explotación del planeta", el Papa ha vuelto a encender el fuego de la solidaridad apelando a vivir “una ética amistosa” sin eludir el desafío que ennegrece el fondo del problema: cómo aunar los derechos individuales con el bien común. Un desafío que ha dado origen a las grandes ideologías, a los niveles de bienestar actuales y a las grandes guerras con sus enormes injusticias latentes.
La llamada de Francisco no es retórica, pues su cordialidad no está reñida con la llamada profética a la responsabilidad de todos. La ética siempre es de mínimos, es algo exigible para preservar la convivencia. Me han enviado esta semana un mensaje muy revelador: Si nos organizamos, cabemos todos. El problema es que son muchos los cristianos que creen que el sistema actual es el menos malo, el único posible e incluso es bueno. No es mala gente ni siquiera algunos son codiciosos, simplemente están cómodos en esta situación que no acaba de impactarnos con las duras cifras que provocan las desigualdades desde una economía financiera férreamente controlada a nivel mundial, muy por encima de las competencias de los Estados.
Pero lejos de bajar los brazos, Jesús ante aquella sociedad teocrática rígidamente inmovilista y amenazadora en la que la exclusión social oficial y organizada de manera teocrática era una realidad cotidiana, se enfrentó con el ejemplo para cambiar las cosas. Leo en Religión Digital que Francisco concreta esa ética amistosa en que, más allá de garantizar al trabajador un salario justo, todo el proceso de producción debe adaptarse "a las necesidades de la persona, a la vez que respeta "a la creación, nuestra casa común", en clara referencia a la obligación de preservar el ecosistema del Planeta. Y añade que esto implica la necesidad de “civilizar el mercado” y "deshacerse de las presiones de los 'lobbies' públicos y privados que defienden intereses sectoriales", ya que "la acción política debe ponerse al servicio de la persona humana, el bien común y el respeto por la naturaleza".
Sus opiniones nos interpelan ante el desafío del cómo aunar los derechos individuales con el bien común. Y dicho desafío debe ser protegido de la trampa histórica en la que muchos dentro de la Iglesia siguen cayendo: ´estos comentarios papales son más comunistas que cristianos´; ´el Papa entra descaradamente en política, por tanto, no le sigo escuchando´; ´no hay derecho a las libertades que se toma, mejor haría en dedicarse a temas pastorales y eclesiales...´ Helder Cámara lo reflejó en una brillante reflexión: Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy comunista.
Que nadie se confunda, la desigualdad está dentro de nosotros, en nuestra estructura mental arraigada por innumerables realidades. Cada uno levantamos jerarquías frente a nuestros semejantes en defensa de un individualismo que entendemos como lo natural. Incluso como la esencia que defiende el Evangelio; pero no es una caja cerrada imposible de abrir a pesar de que la realidad es la que es: junto a los millones de personas que se mueren de hambre y de sed, los datos de 2016 decían que la Europa comunitaria echa a perder ochenta y nueve millones de toneladas de alimentos anuales. En los hogares, se desecha el 42% y en los restaurantes el 14%. El resto, en la manipulación y el almacenamiento. La media europea de lo que cada ciudadano tiramos alimentos suma ciento setenta y nueve kilos. Quien más despilfarra, Alemania: 10,3. Francia 9, Polonia, 8,9... España, el 7,7.
Lo peligroso es que esta idea de lo sobrante perfectamente mimetizada en nuestras conciencias, es la misma que se traslada a las personas que por enfermedad, vejez, pobreza, falta de inclusión social, discapacidades varias, etc., sienten que están de más. Y lo que es peor, se sienten señalados porque el coste público de las atenciones que requieren es cuestionado desde la eficiencia. Un ejemplo bastante claro es la actitud de no pocos cristianos con los inmigrantes.
La llamada a una ética amistosa de Francisco se basa en la misericordia activa que movió toda la vida del Maestro. Si coinciden con nosotros comunistas, neoliberales, socialistas, apolíticos, bienvenidos sean. Pero nuestra apuesta no es de izquierdas ni de derechas, que son conceptos modernos. Nuestra apuesta es de denuncia profética contra las injusticias y de compromiso para preservar la dignidad de las personas. Quien entienda esto como una distorsión del catolicismo, que se lo haga mirar con urgencia ya que los expertos en Dios que fueron contemporáneos de Jesús cayeron en la misma distorsión. Y mataron al Verbo Divino (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

lunes, 16 de octubre de 2017

JESÚS,PROFETA LAICO.

Recomendado especialmente para Intiruna, para que reflexionen. La comunidad cristiana no tiene por qué ser esencialmente clerical. Jesús no lo fue y la Iglesia debe ser sacramento de Jesús

por Blogger
jesúsJESÚS, PROFETA LAICO
TOMÁS MAZA RUIZ, tomasmaza@telefonica.net
MADRID.
ECLESALIA, 16/10/17.- Jesús fue un laico, no dependió de la jerarquía religiosa de su pueblo, sino que tuvo serias discrepancias con ella. Era, como nosotros, una persona sin ningún tipo de poder religioso dentro de las instituciones religiosas judías.
Pero Jesús era creyente, era un ferviente creyente, que vivía intensamente la unión con su Padre Dios. Y que también vivía intensamente el amor hacia sus hermanos los hombres.
Jesús debió meditar profundamente sobre estos dos grandes amores: Dios y los hombres. Desde su infancia su espíritu fue creciendo en amor, sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres. Fue educado en la fe religiosa judía y en las tradiciones del pueblo de Israel, pero se dio cuenta de que esa fe y esas tradiciones no eran suficientes para luchar contra el sufrimiento humano, y que incluso la religión ritualizada y jerarquizada era una de las cargas más pesadas que tenía que soportar el pueblo.
Cuando Jesús alcanzó su madurez humana y espiritual se dio cuenta de que la religión, tal como estaba estructurada, no era un camino para la “salvación“, es decir para la realización plena del ser humano, para su felicidad, y soñó con un mundo nuevo, con el Reinado de Dios. En este mundo ya no tendría la religión ritualizada la exclusiva para llegar a Dios, sino que, al contrario, era un obstáculo para cumplir su voluntad, porque la voluntad de Dios es que el hombre viva y sea feliz. Jesús descubrió que el camino para llegar a Dios consistía en el amor a los hermanos, especialmente los más pobres y los excluidos por los poderes de este mundo, sean políticos, económicos o religiosos.
Jesús no fundó una nueva religión. Su mensaje no es un mensaje religioso, sino ético, de amor. Jesús no instituyó una nueva jerarquía eclesial: sacerdotes, obispos, sumos sacerdotes. Todo ello fue una construcción humana copiada de la religión judía y de las religiones paganas del mundo antiguo. Si Jesús hubiera nacido en otra religión su mensaje habría sido esencialmente el mismo, puesto que no afectaba a creencias, ritos o dogmas sino al comportamiento de justicia y amor hacia los más pobres y marginados, que es común a cualquier ser humano sensible y de buena voluntad.
El ejemplo máximo de comportamiento “cristiano” en el Evangelio es atribuido por Jesús a un ”hereje”, un samaritano, que es el único que auxilia al herido tendido a la orilla del camino. Esto nos puede enseñar que lo que nos convierte en seguidores de Jesús no son los ritos, ni los dogmas, ni la obediencia a la “jerarquía”, sino el amor y la justicia hacia los pobres, marginados y víctimas de las injusticias de los poderosos. Y que son seguidores de Jesús los que obran así aunque sea de otra religión o incluso cuando no profesan ninguna.
Tres textos de los evangelios que resaltan la laicidad: Mateo 25, El Juicio de las Naciones, Mateo 5, Las Bienaventuranzas y Mateo 19, El joven rico.
La Iglesia oficial no se puede identificar con el Reino de Dios. Tampoco podría identificarse con este reino una Iglesia que siguiera las enseñanzas y el ejemplo de Jesús. Esta sería sacramento del Reino, parábola del Reino, porque el Reino está siempre en construcción, es un camino, no una llegada. El Reino de Dios es justicia, paz y amor y conseguirlo es un camino sin fin (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

domingo, 15 de octubre de 2017

LAS MUJERES LE SEGUÍAN


por Blogger
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GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).
ECLESALIA, 13/10/17.- El evangelista Lucas nos cuenta que a Jesús le acompañaban los doce y que algunas mujeres le seguían durante su misión itinerante... ¿Significa esto que tuvo también discípulas? De ser así, habría constituido algo audaz a la par que escandaloso, ya que resultaba incomprensible que un maestro enseñara los textos sagrados a mujeres y que se dejara acompañar por ellas, no una vez, sino en salidas de varios días por los caminos de Galilea y Samaría. Eran tiempos donde primaba la certeza de la condición intelectual inferior femenina y que resultaba pernicioso enseñar algo sagrado a personas irresponsables, de segunda categoría. Pero su seguimiento físico a la vista de todos, lo tiene de símbolo teológico, pues ellas también “dejando las redes (confort, prestigio, fama, seguridades...), le siguieron”.
El hecho de que los evangelios mencionen en varias ocasiones que un grupo de mujeres seguían a Jesús, es significativo. Y más todavía cuando señalan algo revelador a propósito de la Resurrección: “Ellas entonces recordaron sus palabras” (Lc 24, 5-8). Es decir, que las mujeres habían escuchado las enseñanzas para el grupo reducido de sus seguidores más cualificados que Jesús compartió en torno sobre lo que le venía encima en los últimos días de su vida, dando a entender que ellas participaron de esas enseñanzas (Marcos16, 6-7). Y encima, solo ellas fueron las testigos directos de la Resurrección, acontecimiento central cristiano recogido por los cuatro evangelistas.
Las primeras comunidades cristianas crecieron en una cultura donde ser mujer suponía una gran desventaja social, con leyes que permitían al hombre vivir con varias esposas o concubinas (poligamia y poliginia), pero no al revés. Aun así, aquellos primeros cristianos potenciaron la participación de las mujeres en las tareas de la Iglesia, algunas de las cuales ocuparían puestos importantes en sus comunidades con funciones de liderazgo, como nos cuenta San Pablo. ¿Por qué lo hicieron? Porque fue la actitud del Maestro con ellas. En la Edad Media se intentó corregir la situación injusta que padecía la mujer, pero no fueron más allá de la discusión sobre si el género femenino tenía alma, quedando su papel reducido a labores secundarias dentro del laicado ya de por sí marginado en la comunidad eclesial.
No podemos obviar esta conducta de Jesús en clave de mensaje, la manera de relacionarse con las mujeres de su tiempo de forma constante que culminó en que fueron las primeras testigos de la gran Noticia Pascual; no fueron los apóstoles. A pesar de la posición social que tenía la mujer, Él contaba con ellas y compartía su amistad sin ceder a las presiones y comentarios. Su nivel de relación fue un tú a tú tan humano como asombroso y polémico.
Jesús rompe tabúes y cuestiona leyes, anticipándose a los tiempos. La mujer samaritana, por ejemplo, simboliza la impureza étnica porque siendo parte del pueblo elegido, los samaritanos se relacionaban con paganos provocando el mestizaje. Jesús se para a hablar con una de ellas y le ofrece lo mejor que tiene: su propia revelación. O la mujer cananea: una extranjera, gente a excluir según el sentimiento religioso de los judíos con los gentiles. Jesús ve la fe de aquella mujer y no duda en curar a su hija. Qué decir de la mujer prostituta y el escándalo que Jesús provocó al dejarse acariciar los pies con un perfume carísimo. Y con la mujer adúltera se enfrenta directamente al legalismo inmisericorde que condena lo externo y prescinde de la conducta interior; un pasaje rompedor que ratifica la primacía del amor sobre cualquier norma.
Y por encima de todo, su madre María, la persona más importante y alabada de toda la historia del pueblo de Dios, tras Jesús, modelo a seguir porque nadie como ella supo aceptar el mensaje de amor con tanta radicalidad ¿Cuál sería la actitud del Maestro con las mujeres de hoy, con la Iglesia institución y con la curia actual? Yo no soy exégeta; en esto me asemejo a los discípulos y discípulas que acompañaron la vida pública de Jesús. Pero con el viento favorable actual a los derechos de las mujeres, en un contexto infinitamente distinto al que se vivía en el siglo I, constato la asignatura pendiente de la mujer en la Iglesia. Creo que en nuestro contexto cultural, Jesús sería todavía mucho más claro en el seguimiento de las mujeres (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

sábado, 14 de octubre de 2017



Te vas
cuando deseo que te quedes,
cuando necesito,
en torno a mi, tu aliento,
cuando se me desdibuja
el por qué y el mañana,
cuando mis labios
necesitan tu beso,
cuando mi piel
necesita tus dedos,
cuando mi tarde
anhela una sonrisa,
cuando mi noche
carece de luceros,
cuando mi yo más yo,
dónde solo tú entras,
de ti está vacío.


Y eso no es nuevo:
es tu juego amoroso
con el que siempre me llevaste al huerto:
Un desaparecer entre los juncos
y aparecer más tarde
recorriendo un sendero
donde serpean margaritas,
amapolas y tréboles,
y un chopo prisionero
en el recodo que el arroyo fuerza
mientras se yergue vigilante y sereno.

Pero ahora,
aunque luego venga la claridad
al menos eso espero,
 es noche oscura,
como otros la llamaron,
el vacío que se expande
llenándome todo de él.
Y vago por estrellas que no brillan,
me sumerjo en frescos manantiales
que ahora no refrescan,
y me siento a la sombra de un árbol
cuando no hay sol
y es la sombra un fantasma
donde me balanceo.

Esperaré a que vuelvas.
Miraré a la vereda
y saldré a escudriñar la noche
para atisbar el eco
que va llenando tu vacío
y caerá sobre mis hombros y mi pecho
                                               José Luis Molina
                                               9 – 10- 17




miércoles, 20 de septiembre de 2017


37 Congreso Teología
   
  1. Del 7 al 10 de  septiembre de 2017 hemos celebrado el 37 Congreso de Teologí­a sobre “Mujeres y Religión: De la discriminación a la Igualdad de Género” en un clima de debate sereno, diálogo sincero y encuentro fraterno-sororal. Comenzamos guardando un minuto de silencio como expresión de condena por los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils y de solidaridad con las familias, y otro por los asesinatos de mujeres producidos en España y en todo el mundo. Nos unimos con un nuevo minuto de silencio al dolor de los pueblos afectados por varios huracanes y terremotos que han causado decenas de muertos en Estados Unidos, México y El Caribe.
  2. Hemos hecho un análisis crí­tico del patriarcado como sistema de dominación contra las mujeres, las niñas, los niños y las personas más vulnerables de la sociedad. Este sistema se encuentra en alianza con otros modelos de dominación: capitalismo, colonialismo, fundamentalismo, depredación de la naturaleza, y provoca  discriminaciones de género, clase etnia, cultura, religión, procedencia geográfica y orientación sexual en todas las esferas de la vida: lenguaje, vida cotidiana, polí­tica, economí­a, educación, trabajo, familia, espacio doméstico, cultura, ciencia, creación artí­stica, lugares de ocio, medios de comunicación, publicidad.
  1. Nuestra crítica se extiende a las religiones, que tienen una estructura patriarcal, transmiten una ideología androcéntrica, imponen una moral machista y desarrollan prácticas sexistas. En la mayoría de los casos no se reconoce a las mujeres como sujetos religiosos y éticos, sino que las consideran inferiores, subalternas y dependientes. Las excluyen de los espacios de lo sagrado, las marginan de los puestos de responsabilidad, del ejercicio del poder y de los ámbitos de decisión. Generan en ellas actitudes de obediencia y sumisión calificadas como virtudes.
  2. Hemos analizado críticamente y condenado la violencia contra las mujeres y las identidades sexuales disidentes en sus múltiples manifestaciones: cuerpos colonizados; violencia machista como arma de guerra, violaciones, prostitución, trata de mujeres, vientres de alquiler, abusos sexuales de niñas y niños, venta de órganos, niñas y niños robados, penas de muerte, feminicidios, agresiones contra gais, lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales, maltrato a la infancia, retirada de la custodia de los hijos y las hijas a las madres y entrega a los padres condenados por maltrato.
  3. Los dirigentes religiosos se prodigan en condenas contra el aborto, el divorcio, las relaciones prematrimoniales, los métodos anticonceptivos, el matrimonio homosexual, la fecundación in vitro, los derechos sexuales y reproductivos. Descalifican la teorí­a de género a la que llaman “ideologí­a de género” y la consideran la más perversa de la humanidad. Condenan los movimientos feministas y el LGTBI  y muestran su oposición a las leyes de igualdad efectiva entre hombres y mujeres. En sus documentos y declaraciones públicas generan con frecuencia diferentes formas de violencia de género: sexual, simbólica, religiosa, psicológica, y fomentan actitudes y comportamientos machistas y homofóbicos en las personas creyentes y en la ciudadaní­a. Muestran, sin embargo, insensibilidad hacia la violencia de género, el patriarcado, el sexismo y la LGTBIfobia. En la Iglesia católica se veta a personas sexualmente disidentes el acceso al ministerio sacerdotal y la participación en actividades pastorales.
  4. Hemos dado la palabra a mujeres activistas que han expuesto las aportaciones de los movimientos feministas en diferentes Áreas geoculturales, especialmente en América Latina, África y España, y a mujeres creyentes que han hablado de los Movimientos de Mujeres en las religiones que, en sintonía con los movimientos feministas, luchan contra todo tipo de discriminación y en defensa de la igualdad de género.
  5. Valoramos positivamente el encuentro fecundo entre feminismo y cristianismo, que ha provocado la rebelión de las mujeres contra el sistema patriarcal y el nacimiento de la teología feminista, que reconoce el protagonismo de las mujeres en el movimiento de Jesús entendido como discipulado igualitario, en el nacimiento de la Iglesia cristiana por ser testigos de la resurrección y en las primeras comunidades cristianas donde ejercían los ministerios y los carismas sin discriminación, conforme a la afirmación de Pablo de Tarso: “Ya no hay judí­o ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3,28). La exclusión de las mujeres del ministerio ordenado no responde a razones bí­blicas, teológicas o históricas, sino que es el resultado de la pervivencia del patriarcado instalado en la cúpula del poder y en la organización de las instituciones religiosas. Denunciamos que se castigue con la excomunión a las mujeres ordenadas sacerdotes en la Iglesia católica.
  1. Fecundo está siendo el encuentro entre el feminismo decolonial y las teologías feministas, que critican el feminismo hegemónico-occidental, cuestionan la colonialidad del poder, del saber, del tener, del ser y del género, defienden la descolonización de las mentes, del discurso teológico y de las prácticas liberadoras de las religiones y recuperan los saberes, los sí­mbolos y la espiritualidad de los pueblos originarios.
  2. Hemos descubierto que espiritualidad y polí­tica son dos realidades indisociables y hemos tomado conciencia de la necesidad y urgencia de una espiritualidad polí­tica, que lleva a escuchar el grito de la Tierra y el clamor desgarrador de millones de personas hambrientas de pan y de derechos y a luchar por Otro Mundo Posible.
  1. La lección que hemos aprendido en este Congreso es que entre feminismo y religión no hay contradicción y que se puede ser creyente y feminista. Ese es el desafío al que hemos de responder.
Madrid, 10 de septiembre de 2017

domingo, 10 de septiembre de 2017

Llegó la hora,
ha ido llegando.
Besos, abrazos,
emociones contenidas,
lágrimas que vidrían los ojos
y hacen rutilar el aire
y quebrarse la luz.
En cada abrazo que he dado
hay algo de mi
para vosotros. De verdad                                                     

que os quiero. De verdad
que quiero que se quieran ustedes.
Cuando hemos probado
qué es querer y que también te quieran,
el ego se hace absurdo
y la rivalidad no alcanza.
Y ahí coloco mi esperanza.
No cambiéis la cascada que salta entre las rocas
por el agua que se estancó en la cocha.
Sed peces de colores
y espuma que se expande
difuminando el verde
con que la selva canta.
Y rechazad ser lodo
donde se hundan, hasta desaparecer,
los pies de quien pasó por vuestra orilla
enamorado y enamorándose
del aleteo de la mariposa
que en vuestra orilla rubrica
cantos de encuentros y de amores
                                         José Luis Molina

                                  10 septiembre 2017

sábado, 2 de septiembre de 2017

LA ENVIDIA




Tal vez, como la boca
que se revuelve fiera
con ansias de morder,
así creo que es la envidia
que engendra competencia, 
rivalidad y inquina.
No es que tenga hambre:
Tan solamente quiere
en destruir  saciarse
y así ocupar el trono
de un campo de cadáveres.

José Luis Molina