viernes, 15 de diciembre de 2017

CAMINANDO HACIA LA NAVIDAD...

Si, caminando hacia la Navidad, pero no la que se "celebra" y no más sino hacia la que se vive y por eso se celebra.
Muchos de ustedes recibirán esta música de Simón & Garfunel como un maravilloso regalo del ayer, de nuestras historias, de aquella época en la que en España, y en muchos sitios más, nadie sabíamos inglés. Pero, sin lugar a dudas, esta música nos removió a muchos. Después los cristianos, (y a mi juicio creo que con mucho acierto) convertimos esta canción en un hermoso Padrenuestro con el aún sigo emocionándome. Como aún somos muchos los que no sabemos inglés, en ese ir caminando hacia la Navidad de cada día y de todos los días, en todos los tiempos, y por lo tanto seguimos sin conocer lo que dice la canción, para todos nosotros, y para muchos más, para todos los que quieran, os lo ofrezco. Espero os guste

José Luis Molina

martes, 12 de diciembre de 2017

FLOR SILVESTRE

Junto con el aire
y con la luz,
te hizo el silbo en la quebrada
y el agua saltando por las breñas.
Y ahí estás, terminada,
frágil en el perfil
que dibujas con el viento
donde pareces quebrarte.
Si mis dedos te arrancan
de esa tierra de cuneta y esperas,
doblarás tu cerviz
y te perderé toda.




Mas en ella,
al borde del camino,
entrelazando sombras en la hierba,
naneada de esquilas y cencerros,
acunada de brisas, y recubierta
por mil besos que dejan
sobre ti las abejas,
te presentas erguida,
firme si, que no altanera,
hecha para ser contemplada,
para pasar apenas
como sin darme cuenta
de que estás, pero gritando ausencia
cuando no te dejaron
que besaras la tarde
con esa leve reverencia
de susurro y promesas

          José Luis Molina
6 diciembre 2017


sábado, 2 de diciembre de 2017

Dualismo fe y política

por Blogge
Encontrarme con este artículo me ha producido una inmensa alegría. Leerlo me ha ido proporcionando el regusto de saborear un vino añejo. Tanto es así que interrumpí brevemente la lectura para prepararme una copa de vino y continuarla, seguidamente, saboreando ambas realidades. Frente a tanto alzacuello y clerimang impecables en los ambientes clericales, tanto fru-fru de encajes  en roquetes y sotanas fucsias en las ceremonias religiosas "solemnes", más solemnes cuanto más fucsias y encajes "arropen al mundo clerical" con nada de "olor a oveja", leer lo que sigue a continuación ha sido una gozada, un alivio y "un pretexto para un taco":  !coño, no hemos desaparecido!, ! aún quedamos algunos supervivientes!. El artículo no dice nada nuevo de lo que se decía en los seminarios de la década de los setenta, pero esbueno repetirlo hoy, en la segunda década del s. XXI. Yo lo he disfrutado. Y esta alegría se la dedico amis gentes de Ecuador y de España
José Luis Molina
DUALISMO FE Y POLITICAJOSÉ MARÍA GARCÍA MAURIÑO, anaxagoras54@gmail.com
MADRID.
ECLESALIA, 01/12/17.- El dualismo de Fe y Política es un dualismo engañoso, propio de la mentalidad burguesa cristiana. Según dicen ellos, una cosa es la fe y otra cosa es la política. Estimo que no es un  problema que hay que analizar por separado. La fe no puede ir separada del compromiso político. ”Creer es comprometerse”. Creer es algo más que ir a Misa los domingos y participar en las liturgias tradicionales de bautizos, bodas, comuniones, y funerales. El compromiso político tiene también una dimensión teologal. Con este dualismo teológico, la Jerarquía y los cristianos conservadores, quieren salvar a toda costa por un lado, la “trascendencia de la fe”, que no sabemos muy bien cuál es su significado, y por otro, la libertad política de los cristianos y cristianas. Según la jerarquía hay que tener en cuenta tres cosas: la misión “espiritual” y no política de la Iglesia, la libertad de los creyentes y la unidad de la Iglesia. Es decir, se reduce la fe a un campo neutro, apolítico y abstracto;  y además, se reduce el compromiso de los creyentes a un problema de libertad individual y responsabilidad personal. Y se intenta una unidad imposible al admitir el pluralismo en el mismo seno de la Iglesia.
El resultado de este dualismo es  un cristianismo desencarnado y vacío, castrado en su dimensión profética al situarse fuera de la realidad, fuera de la historia. Y por si fuera poco, se reconoce igual carta de ciudadanía en el interior de la Iglesia a todas las opciones políticas, sean de derechas o de extrema derecha o de izquierdas, estén con el pueblo, o se sitúan al margen de él. Entonces, para salvar la “trascendencia” de la fe y la misma “libertad” de los creyentes, el dualismo crea un cristianismo “platónico” y una moral social “liberal”. Desde luego, no hay que identificar la fe  con el compromiso político, ni tampoco se puede deducir de los textos del Evangelio un programa de acción social concreta. Pero, la opción de lucha por las clases populares y la clase trabajadora no es ajena al planteamiento evangélico, tiene una clara dimensión teologal: la opción de clase se traduce desde la fe como un  compromiso con el Reino de Dios. No hay una historia profana y otra historia sagrada, sino una única historia, la historia de la salvación. Y en esa historia los hechos políticos liberadores pueden ser interpretados a la luz de la fe, como palabra de Dios. Dios quiere la  liberación de todos los pueblos de toda opresión, quiere la vida y la dignidad para toda clase de personas y pueblos, para toda la humanidad.
Los creyentes  que  admiten el Evangelio como proyecto de vida, no solamente no son apolíticos, sino que son “clasistas”, han hecho una opción de clase. La opción de clase por las clases populares, las personas empobrecidas, los menos favorecidos, es una opción descaradamente evangélica. Jesús dijo claramente, “dichosos los empobrecidos”, y también “ay de vosotros los ricos” y además “los últimos serán los primeros”. Jesús nos invitó a luchar por los “últimos” de la sociedad. Se trata de una opción de clase, no de partidos políticos de izquierdas. En este análisis del dualismo, no se parte de consideraciones teológicas de textos básicos, para “aterrizar” después en los problemas concretos. Tomamos tierra en la realidad histórica. Partimos siempre de la realidad, de la constatación del hecho de la lucha de clases. Hay personas y pueblos empobrecidos, porque hay ricos, que tienen muchas riquezas y mucho poder. Es el 1 % frente al 99 %. Hay que descubrirlo, porque no está claro para la mayoría, que a veces lo niega y con frecuencia intenta “dulcificarlo”. Cristianismo y marxismo no son incompatibles. El cristianismo sí es incompatible con el capitalismo. Cristianos y marxistas luchan en un frente común, la lucha por la liberación de todos los oprimidos de la tierra. Buscamos el sentido profundo de la fe cristiana. El planteamiento cristiano y teológico no se hace a partir de principios abstractos o textos magisteriales, sino que se parte de lo político, de  la situación real de la clase obrera y popular, del mundo de las personas empobrecidas, de las enormes desigualdades sociales, para llegar inductivamente al problema teológico. El mundo de las personas empobrecidas, no es mundo amorfo y sin rostro, el empobrecido no es solo el que sufre, al que se le niegan los bienes básicos para vivir, sino que es un explotado, que pertenece a la clase de los explotados. Habría que pasar de la actitud de acercarse y compartir en lo posible la vida y el trabajo de los empobrecidos, a la actitud de compartir la lucha de los empobrecidos y con los empobrecidos. La lucha de las personas empobrecidas adquiere el rostro más definido de lucha política de la clase trabajadora contra el sistema capitalista y por la construcción del socialismo. Los cristianos deberíamos estar comprometidos en la construcción de un Socialismo, como alternativa al Capitalismo. Negar este hecho de la lucha de clases, es propio de la derecha. Claro que hay que amar a todos, a los explotados y a los explotadores. Amar a los explotados  significa participar en la lucha política por su liberación; amar a los explotadores significa despojarlos de sus instrumentos de explotación, exigir que los ricos dejen de ser “buenos” ricos, es decir, que dejen de dar esas limosnas que les sirven de tranquilizantes de conciencia, y que compartan más sus riquezas y sus  propiedades con el mundo de los empobrecidos. Los “buenos” ricos siempre tratarán de rebajar las exigencias éticas o evangélicas para  acomodarlas al nivel de su estilo de vida. Así no se sentirán tan incómodos en el cristianismo. El dualismo admite que dentro del cristianismo cabe optar por todas las clases sociales, es interclasista. Rechazamos ese “pluralismo” donde todas las opciones son legítimas dentro de la IglesiaEs muy difícil llegar a una síntesis entre los dos polos, porque siempre habrá tensión entre los que son demasiado “políticos” y poco cristianos, y los que son muy “cristianos”, pero poco políticos.
El Papa Francisco en Bolivia, Julio de 2015
“Necesitamos un cambio positivo, un cambio que nos haga bien, un cambio redentor. Necesitamos un cambio real. Este sistema ya no se aguanta. Y los más humildes, los explotados, pueden hacer mucho. El futuro de la humanidad está en sus manos".
En un pasaje que puso la emoción a flor de piel, el Papa Bergoglio quiso hacer protagonistas de la salvación del mundo a los más humildes: “¿Qué puedo hacer yo, cartonero, catadora, pepenador, recicladora, frente a tantos problemas si apenas gano para comer? ¿Qué puedo hacer yo artesano, vendedor ambulante, transportista, trabajador excluido si ni siquiera tengo derechos laborales? ¿Qué puedo hacer yo, campesina, indígena, pescador que apenas puedo resistir el avasallamiento de las grandes corporaciones? ¿Qué puedo hacer yo desde mi villa, mi chabola, mi población, mi rancherío cuando soy diariamente discriminado y marginado? ¿Qué puede hacer ese estudiante, ese joven, ese militante, ese misionero que patea las barriadas y los parajes con el corazón lleno de sueños pero casi sin ninguna solución para mis problemas?”.A continuación, el Papa, entre aplausos, contestó su propia pregunta: “¡Mucho! Pueden hacer mucho. Ustedes, los más humildes, los explotados, los empobrecidos y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de «las tres T» (trabajo, techo, tierra).¡No se  achiquen!” (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

martes, 21 de noviembre de 2017


por Blogger
anunciodelevangelioIGLESIA Y POLÍTICA
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).
ECLESALIA, 06/11/17.- En la Asamblea Plenaria de la Comisión Pontifica para América Latina que tuvo lugar en el Vaticano el año pasado, Francisco hizo algunas llamadas de atención dirigidas al epicentro de nuestras conciencias. Acostumbrados a vivir una Iglesia de ritos y cumplimientos, el profetismo de Francisco nos va modelando en las verdaderas realidades del evangelio.
En dicha Asamblea se refirió a construir la “cultura del encuentro” que ayude a superar los diferentes puntos de vista, las tensiones y discrepancias. Y sobre todo nos sorprendió cuando pidió a los mandatarios que no crearan leyes para organizar la sociedad sino para resolver los problemas de injusticia. “por favor, les pido que escuchen a los pobres, a los que sufren. Mírenlos a los ojos y déjense interrogar en todo momento por sus rostros surcados de dolor y sus manos suplicantes. En ellos se aprenden verdaderas lecciones de vida y de humanidad, de dignidad. Busquen superar la injusticia estructural y sigan apostando por la reconciliación y la paz".
La dicotomía entre religión y política es uno de los temas más espinosos que tenemos los seguidores de Cristo ¿Qué es entrar en política? Quizá deberíamos matizar de entrada el concepto “política”, ya que una cosa es la política partidista como ejercicio necesario para la gobernabilidad de un país, y otra muy diferente la llamada denuncia profética de las injusticias ante las que un seguidor de Cristo no puede quedarse indiferente, o lo que sería peor, directamente cómplice. Cristo fue partidario de contar con seguidores que hiciesen  política defendiendo al perseguido por leyes injustas, en nombre de Dios. Se les llama profetas y sus invectivas a la par de su coherencia deberían seguir siendo el modelo para todos.
Jesús de Nazaret entró de lleno en esta segunda categoría de política hasta el punto de que lo mataron porque llegó demasiado lejos con su ejemplo. Él mismo zarandeó las estructuras injustas legales religiosas ocasionadas por las prácticas viciadas de las leyes del Pentateuco. Y sus seguidores más directos hicieron exactamente lo mismo. Ninguno entendía la política convencional de alianzas estratégicas ni de espacios de poder. Tampoco estaban capacitados para administrar el funcionamiento del día a día, lo que los romanos llamaban res publica. Pero no dejaron de incomodar a las autoridades judías por sus graves inconsecuencias hasta convertirse en una molestia peligrosa para los dirigentes judíos y romanos (en cuanto tuvieron un seguimiento social que perjudicaba a sus intereses).
Si miramos la historia, la Iglesia de Cristo se ha metido en política en ambas direcciones. Muchos profetas y comunidades enteras han mantenido su coherencia en la fe, la esperanza y el amor a pesar de los peores pesares. Los mártires no son cosa del pasado si tenemos en cuenta que las mayores matanzas y persecuciones de la historia por seguir el ejemplo del Maestro se están dando ahora mismo, sin que la mayoría de creyentes en Jesús apenas levantemos la voz en el Primer Mundo, ni clérigos ni laicos.
En el corazón de Europa tenemos una estructura de poder clerical político de verdad que se sustenta en un verdadero Estado en torno a la sede petrina de Roma desde el siglo XIII, y con una historia poco edificante de verdadera lucha territorial que se cierra en 1929 con Mussolini y la configuración actual del Estado Vaticano con sus 44 hectáreas de extensión; una estructura con sus ministros de Asuntos Exteriores (nuncios) e inmunidades diplomáticas. Una realidad Iglesia-Estado que ha sido visto como la cosa más normal del mundo por muchas generaciones de católicos. Resulta increíble que el Estado Vaticano aún no haya firmado la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. No puede argumentar que no es miembro de pleno derecho, puesto que ha suscrito otros convenios muy importantes. Quizá la razón hay que buscarla en el artículo 1 de la misma cuando señala que "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, dotados como están de razón y conciencia, que deben comportarse fraternalmente los unos con los otros." Si el Estado Vaticano firmase, debería acabar, entre otras cosas, con la discriminación milenaria con las mujeres; y también con la estructura no democrática perpetuada en el tiempo.
De nuevo, el Papa Francisco nos recuerda una vez más con la mejor política cristiana posible: proponer la cultura del encuentro como base para resolver los problemas de la injusticia. Empezando cada uno con el ejemplo en lo cotidiano, claro 

MATEO 25, 14- 30



El Resucitado nos empuja a ser "comunidad de la esperanza"

Es urgente reavivar la experiencia de Cristo resucitado. De ella viven las
comunidades cristianas, desde ella crecen y comunican el Evangelio, desde
ella se  esfuerzan por abrir caminos al reinado de Dios y de su justicia en estos
tiempos en que la crisis ecológica, las guerras económicas, la globalización
excluyente de los últimos, la   crueldad de los terrorismos, la insolidaridad de
los países del bienestar, el olvido de la miseria y el hambre en el mundo,
plantean nuevos retos a una Iglesia llamada a contribuir desde su propia fe a
abrir caminos nuevos de justicia y de esperanza.
Estamos viviendo unos tiempos en que el desencanto, la desesperanza y la
tentación de resignación se extienden en no pocas comunidades cristianas, a
pesar del mensaje alentador del papa Francisco. Por otra parte, nos movemos
en un mundo que, en estos momentos de crisis, revela aún más la
inhumanidad y la injusticia sobre la que se asienta. Mientras tanto sigue
creciendo la locura del terrorismo y la incapacidad para buscar fórmulas de
convivencia por vías democráticas de dialogo. La Iglesia ha de recordar que,
antes que «lugar de culto» o «instancia moral», ha de entenderse a sí misma
como «comunidad de la esperanza».     José Antonio Pagola
Nueva etapa evangelizadora. 1. Recuperar el proyecto de Jesús..                        
           

BÚSQUEDA CREATIVA

A pesar de su aparente
 inocencia, la parábola de los 
talentos encierra una carga 
explosiva. Es sorprendente 
ver que el tercer criado es
condenado sin haber cometido 
ninguna acción mala. Su único 
error consiste en no hacer nada: 
no arriesga su talento, no lo hace fructificar, lo conserva intacto en 
un lugar seguro.
El mensaje de Jesús es claro.
No al conservadurismo, sí a la 
creatividad. No a una vida estéril, 
sí a la respuesta activa a Dios. 
No a la obsesión por la seguridad, 
sí al esfuerzo arriesgado por 
transformar el mundo. No a la fe enterrada bajo el conformismo, sí 
al trabajo comprometido en abrir 
caminos al reino de Dios.
El gran pecado de los seguidores de Jesús puede ser siempre el no
arriesgarnos a seguirlo de manera creativa. Es significativo observar el
lenguaje que se ha empleado entre los cristianos a lo largo de los años
para ver en qué hemos centrado con frecuencia la atención: conservar el
 depósito de la fe; conservar la tradición; conservar las buenas
costumbres;conservar la gracia; conservar la vocación...
Esta tentación de conservadurismo es más fuerte en tiempos de crisis
religiosa.Es fácil entonces invocar la necesidad de controlar la ortodoxia, 
reforzar la disciplina y la normativa, asegurar la pertenencia a la Iglesia... 
Todo puede ser explicable, pero, ¿no es con frecuencia una manera de 
desvirtuar el Evangelio y congelar la creatividad del Espíritu?
Para los dirigentes religiosos y los responsables de las comunidades
cristianaspuede ser más cómodo «repetir» de manera monótona los 
caminos heredados del pasado, ignorando los interrogantes, las 
contradicciones y los planteamientos del hombre moderno, pero ¿de 
qué sirve todo ello si no somos capaces de transmitir luz y esperanza a 
los problemas y sufrimientos que sacuden a los hombres y mujeres de 
nuestros días?
Las actitudes que hemos de cuidar hoy en el interior de la Iglesia no se
llaman «prudencia», «fidelidad al pasado», «resignación»... Llevan más
bien otro nombre: «búsqueda creativa», «audacia», «capacidad de riesgo»,
«escucha del Espíritu», que todo lo hace nuevo.
Lo más grave puede ser que, lo mismo que el tercer criado de la parábola,
 actitud conservadora, cuando en realidad estamos defraudando sus
expectativas.
 El principal quehacer de la Iglesia hoy no puede ser conservar el pasado,
sino aprender a comunicar la Buena Noticia de Jesús en una sociedad
sacudida por cambios socioculturales sin precedentes.

lunes, 20 de noviembre de 2017

VIII RECREACIÓN HISTÓRICA DE EL BOSQUE

Ahí van algunas fotos de estas jornadas vividas, como todos los años, en el pasado fin de semana, en la Villa de El Bosque donde los, cada año mas numerosos, visitantes, se funden con la población del pueblo para celebrar valores como libertad y lucha por la dignidad no sometida a  los poderes de turno. Paradójicamente es es una lucha para oponerse a la violencia de la guerra, la opresión y los abusos de los poderosos. Digno de verse







martes, 31 de octubre de 2017

PINTAR EL CIELO





Detrás de la sombra, aire,
y detrás del aire un cielo
del que no sé su color.
Voy a pintarlo este rato,
ahora,  a la sombra del sol,
mientras se me va la tarde
y, en el patio de mi casa,
alegres juegan los pájaros
con sus canciones de amor.

¿Será melodía ese cielo?,
¿habrá en el cielo pasión?.
Seguro que no hay mentira,
ni mediocridad, no habrá
sones que rumian traiciones,
silencios negros que son
navajas bien afiladas
que acechan, disimuladas,
un pecho donde clavarse.
No, no,
de esos colores no hay cielo

Será cielo esa sonrisa
que nos enlaza a los dos
al poner nuestras miradas
frente por frente, los dos,
y saber que allá, en tus pupilas,
engarzadas en esmeralda,
turmalina, lapizlazulli,
ágata o en  azabache,
jugando se encuentra Dios,
eternamente jugando
a ser poeta. Ese es el color del cielo
que se cuela entre los dedos
para que lo retengamos
sin dejar se nos escape  
                           José Luis Molina

                      1 noviembre 2017. Todos los Santos